Tularemia


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La tularemia es una enfermedad infecciosa (zoonosis), causada por la bacteria Francisella tularensis. Esta infección puede afectar a cualquier persona independientemente de su edad o sexo. La tularemia prevalece entre los animales silvestres; las bacterias pueden sobrevivir en diferentes ambientes contaminados exteriores, donde alcanzan al cuerpo

Causas y factores de riesgo

La enfermedad puede ser transmitida a través de picaduras de insectos, contacto con animales infectados o por contacto con objetos contaminados. Las manifestaciones clínicas habituales consisten en la aparición de lesiones ulcerosas por la invasión de patógenos, acompañados de linfadenopatía y linfadenitis regional. Las manifestaciones generales no son específicas de la enfermedad (fiebre, neumonía), de modo que un diagnóstico positivo es difícil de determinar.

La bacteria de la tularemia pueden producir una sola enfermedad: La tularemia. El agente etiológico (F. tularensis) es un pequeño bacilo gram-negativo. Es una bacteria aerobia estricta capaz de invadir las células del huésped humano. F. tularensis puede persistir en el suelo, el agua y la descomposición de materia orgánica húmeda durante varias semanas. Los insectos hematófagos son vectores que contribuyen a la propagación de las bacterias.

El Reservorio de la infección se suele representar en la fauna silvestre: conejos, ardillas, aves, castores, ratas, ovejas, perros y gatos domésticos. Hay dos serotipos de la bacteria F. tularensis principales:

Serotipo A = F. tularensis-tularensis, que causa una forma más severa de la enfermedad, acompañada por el aumento de las tasas de mortalidad. El serotipo B = F. tularensis-paleártico, que produce una forma más leve de la enfermedad, a menudo con manifestaciones subclínicas. Las garrapatas son importantes vectores de la transmisión de la infección, las bacterias se eliminan en las heces de estos parásitos. Las garrapatas que parasitan la piel transmiten la infección mientras se alimentan de la sangre de acogida.

Las heces contaminadas en contacto con una solución de continuidad causada por garrapatas, favorece la infección. La enfermedad ocurre sobre todo cuando hace calor, cuando los insectos están en plena actividad, y en invierno, con los animales salvajes cazados por el consumo interno. La bacteria F. tularensis es muy virulenta y su manipulación para preparaciones de laboratorio requiere medidas de protección drásticas.

Diagnóstico y tratamiento

El objetivo del tratamiento es curar la infección con antibióticos. La estreptomicina y la tetraciclina se usan comúnmente para tratar esta infección. El tratamiento diario de gentamicina se ha probado con excelentes resultados como una terapia alternativa a la estreptomicina. Sin embargo, como se trata de una enfermedad poco frecuente, sólo algunos casos se han estudiado hasta la fecha.

La tetraciclina y el cloramfenicol se pue...